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jueves, 5 de junio de 2008

Otra cara de Facebook

Al abrir el correo, apareció esta perla. Para algunos es la nueva adicción, para otros el tema de conversación de las reuniones. Así encontramos a quienes lo reciben con aplausos y quienes le huyen, mientras sus amigos crean grupos en los que claman por su presencia: "Si tantas personas se unen, fulano entra al Facebook". Y ahí comienza todo, en ese tour virtual por conocer esta nueva herramienta y ver qué tan útil puede ser. Como el debate sigue abierto, sin más preámbulos, los dejo con algo del humor venezolano.

Se trata de un texto escrito por el humorista venezolano, Claudio Nazoa, que tituló: La pesadilla de Facebook.


LA PESADILLA DE FACEBOOK


Claudio Nazoa


¡Auxilio! ¡No aguanto más! Por culpa del Facebook sufro de paranoia persecutoria y de múltiples personalidades. Me he vuelto esquizofrénico, hipocondríaco y celopata, he comenzando a odiar a mis amigos de siempre ya que han llenado mi correo electrónico con mensajitos de Facebook, donde piden que los acepte como amigos, a pesar de que ellos y yo, sabemos que somos amigos. Además, aceptarlos ¿para qué? es como si alguien le dijera a su esposo o esposa, después de años de casados ¿me aceptas? Bueno, allí se justificaría porque son raros los esposos que se aceptan, pero ¿un amigo? Un amigo aceptado es algo horrible. Pierde la gracia.
Odio también a los amigos desconocidos que hacen lo mismo que los conocidos y a los amigos de mis amigos, conocidos y desconocidos, a quienes tampoco conozco y que no me interesa conocer, pero que no sé porque extraña razón quieren ser mis amigos.
Que cosa tan espantosa está pasando con el bendito Facebook ¡Que angustia! Antiguas mujeres que alguna vez amé y luego me hicieron la vida imposible ¡Aparecieron de nuevo! Su sitio de reunión es mi cuenta de Facebook, y lo peor es que, a pesar de que tuve el cuidado que no se conocieran, ahora son compinches y comentan nuestras intimidades. Por ejemplo, ya todo el mundo sabe que lo que debería tener chiquito lo tengo grande y lo que debería tener grande lo tengo chiquito. A todas estas, los antiguos amigos y los amigos de mis amigos que por obligación ahora he tenido que aceptar, pueden leer a diario esos comentarios.

¿Quién sería el demente que inventó esta locura que lo persigue a uno sin piedad?
Esto del Facebook se me parece al aburrido juego de "El Trencito" que hacen en las fiestas, cuando al ritmo de una canción, algún feo o fea con el que nadie quiere bailar, agarra obligado y por la cintura al que tiene al frente y ésta a su vez, agarra a otro, echándole a perder el baile a todo el mundo.
Ayer recibí un nuevo mensaje de Facebook. Era una ex -novia a la que, como pasa en las películas, un día encontré en mi cama con mi mejor amigo. Jamás olvidaré aquel:
-No es lo que parece, cariño. Después te explico…
Gracias al Facebook, mi ex –mujer y mi ex –mejor amigo, se reencontraron, se mandaron fotos actualizadas y ahora me piden que los acepte. Me puse entre triste y bravo no por su reencuentro, sino porque me enteré que ninguno de los dos había muerto.
Estoy traumatizado. Esto es peor que una canción de Ricardo Arjona. Le tengo miedo a la computadora aunque esté apagada. En su pantalla, veo miles de amigos asomando sus cabecitas y sus manos, tratando de tocarme, rogándome que los acepte.
Lo bueno de los amigos de verdad, es que molesten lo menos posible, que casi nunca aparezcan y si aparecen, que sea sólo para tomar whisky.
Que sabroso es encontrarnos por casualidad con un amigo al que no veíamos hace tiempo y del que ni siquiera recordábamos su nombre. A raíz del Facebook, esa sensación se acaba, porque segurito va a salir un amigo del amigo perdido que por ser amigo de éste, tiene mi dirección y ¡Cataplum! Aparece en la computadora con fotos recientes y de cuando estaba chiquito ¿Por qué carrizo tengo que ver chiquito a ese señor?
Si alguien adora a sus amigos soy yo y ellos lo saben. Sólo la muerte logrará separarnos, por supuesto… la de ellos.
No hay otro remedio, la pronta muerte de todos mis amigos y la de los amigos de ellos, es la única manera lógica que veo para salirme de la pesadilla de Facebook.

jueves, 28 de febrero de 2008

Cara de libro en español...(Facebook)

Emilia I. Díaz S.

Facebook busca expandirse a otros idiomas. Ahora también lo tendremos en la versión "Cara de libro". Así los usuarios de Internet que no hablan inglés podrán sumergirse en este ágora virtual. No se trata sólo de la modalidad en español. Para crecer en el "mercado virtual" están promoviendo el espacio en Alemán y Francés (próximamente en la cartelera virtual). Interesante resulta el método aplicado para las traducciones: los mismos miembros de la comunidad realizaron los aportes y participaron mediante consultas electrónicas sobre la mejor forma en que Facebook asumiría su cara hispana. Entramos así en el terreno de la interactividad.
Si vamos por un momento a los números, observaremos el valor de tener un espacio en varios idiomas: aumenta la posibilidad de acceso a los contenidos por parte de los cibernautas. (No estamos hablando en esta oportunidad de la calidad de los textos -tema que queda abierto para próximos escritos y futuras conversaciones-, sino de la posibilidad de acceder a herramientas virtuales, de la opción de elegir si se usará o no,...).


Para septiembre de 2004, según Global reach, los usuarios en línea por idioma se distribuían del siguiente modo:

- Inglés 35.2%
- Chino 13.2%
- Español 9%
- Japonés 8.4%
- Alemán 6.9%
- Francés 4.2%
- Coreano 3.9%
- Italiano 3.8%
- Portugués 3.1%
- Holandés 1.7%
- Otros 10.6%

Sin embargo, la distribución de los idiomas en las páginas de Internet para el año 2002, según Tendencias digitales, era como ser expresa a continuación:

- Inglés 68,39%
- Chino 3,87%
- Japonés 5,85%
- Español 2,42%
- Alemán 5,77%
- Francés 2,90%
- Coreano 1,29%
- Italiano 1,56%
- Portugués 1,37%
- Otros 6,58%


¿Veremos próximamente una versión de facebook en chino o en japonés? ¿O resulta aún muy osada esta apuesta?

domingo, 3 de febrero de 2008

Un millón de voces contra las Farc: entre el espacio virtual y real

Emilia I. Díaz S.

Mañana, 4 de febrero de 2008, se medirá la capacidad de convocatoria a través de Internet. Se trata de una manifestación contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), que ha tenido gran aceptación en el espacio virtual y que se trasladará a más de 150 ciudades reales. El resultado en las calles está por verse.
Mientras tanto, la respuesta cibernética a la organización no gubernamental Colombia Soy Yo y al grupo de Facebook, creado por la misma agrupación ha sido significativa: "Un millón de voces contra las Farc" nació en Internet el 4 de enero de 2008, contando a las pocas horas de su creación con 920 miembros. Hoy, se trata ya de 258 mil 421 miembros agrupados a través de esta comunidad creada en Facebook.
Así colombianos y no colombianos alrededor del mundo unidos bajo la consigna "¡No más secuestros! ¡No más mentiras! ¡No más muertes! ¡No más Farc!" marcharán a las 12 del mediodía de Bogotá para que en el espacio real, el mundo sea testigo del rechazo que ha tenido esta agrupación en el terreno virtual. La organización ha aclarado que no se protestará a favor o en contra de ningún representante político, el llamado ha sido a usar franelas blancas con el logo de "Colombia soy yo" o con la frase "No más Farc". Se busca expresar un único mensaje:
"El mejor ejemplo es la marcha contra el secuestro que se realizó tras el asesinato de los once diputados del Valle del Cauca: mientras unos marchaban en contra del despeje, otros marchaban a favor del acuerdo humanitario. El gobierno reclamó para sí el éxito de las marchas y la oposición recalcó que Colombia pide al gobierno que haga un acuerdo humanitario. Es necesario que la voz sea clara e inequívoca: NO MÁS FARC", responde la agrupación a través de Internet.

Más allá del dilema "marchar o no marchar", que se ha desprendido de los resultados de este tipo de protestas, lo que se puede evaluar hasta ahora es el impacto que ha tenido este movimiento en Internet. Se ha puesto de manifiesto una forma de expresión ciudadana a través del espacio virtual. Tanto en Facebook como en diversos blogs, colombianos y no colombianos alrededor del mundo han hecho pública su opinión en relación al tema de las Farc.
Sin embargo, el alcance de estas "voces" se limita al número de usuarios de Internet: 17,39 por cada 100 habitantes según la Unión Internacional de Telecomunicaciones (y si el mensaje está en uno o varios idiomas específicos, a los usuarios de Internet que manejen esos idiomas). Por eso resultará interesante la experiencia de mañana, cuando el espacio virtual y el real confluyan en las calles del mundo para enviar su mensaje por otros medios diferentes a Internet.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

El ágora de Internet

Emilia I. Díaz S.

Para el 2006 había 17,39 usuarios de Internet por cada 100 habitantes. Somos entonces, de acuerdo con la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), más de mil millones de internautas distribuidos de forma desigual en el mundo, que confluimos en un variopinto ciberespacio con múltiples comunidades segmentadas entre gustos, culturas, formas de pensar y hasta vidas virtuales. Entre estas existe un nuevo lugar, que pretende ser un punto de encuentro entre amigos y conocidos del pasado y el presente a través del computador: Facebook, localidad que pone en tela de juicio el tema de la privacidad y que le abre camino a la creación de una identidad electrónica.

Ya en el año 2003, cuando finalizó la primera parte de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información en Ginebra, se discutían términos como gobierno, negocios y aprendizaje electrónicos, al igual que cibersalud, ciberempleo, ciberecología, ciberagricultura y ciberciencia, entre otros. Diversos sectores del espacio real, se adentraron al territorio de los flujos de la red, planteando una nueva dimensión de los temas sociales en un tiempo y espacio virtuales. Las comunidades comenzaron a emerger poco a poco y así por medio de chats, blogs y grupos electrónicos, una compleja forma de relacionarse empezó a darse a través de Internet.

Facebook aparece entonces como una gran plaza pública internacional, en la que los ciudadanos del mundo como internautas se encuentran en un terreno creado dentro del mundo virtual. Surge como un ágora de Internet, un lugar en el que un usuario crea un perfil público y va agregando conocidos a su lista de amigos, que podrán acceder a su información personal publicada dentro de la comunidad, y así mismo, enviar mensajes privados o de conocimiento colectivo.

A través de esta comunidad los usuarios de Internet ponen de manifiesto su existencia virtual, como quien dice “aquí estoy y aquí está la parte de mi vida que muestra el ciberespacio”. De este modo, los internautas pueden conseguir en la red a personas que no han visto en cinco años y que viven en otra ciudad, como quien se encuentra caminando con un viejo amigo por la calle. Al poco tiempo, luego de explorar su perfil, pueden llegar a saber qué es lo que ha pasado en ese tiempo y qué intereses tiene ahora este conocido.

El juego de las aplicaciones y la tan nombrada interactividad también entran en esta ágora virtual. Los públicos se van segmentando en medio de la gran plaza en función de los intereses: surgen grupos que defienden causas humanitarias, grupos de estudiantes de una universidad, grupos de personas que les gusta un determinado tipo de música,… unidos a través de un pequeño espacio de facebook. Comentarios, besos, abrazos, fotografías, juegos, regalos, todos en formato virtual, son parte de la oferta de actividades a ser compartidas entre los participantes.

No obstante, aunque estas comunidades virtuales ofrecen una posibilidad de encuentro y permiten la existencia de intercambios y choques culturales, la cercanía que se logra alcanzar está limitada por la red. En el proceso de comunicación humana, en ese poner en común, el contacto personal sigue siendo fundamental. Cosas como escuchar el tono de voz, ver la expresión de un rostro, sentir el aroma de un perfume y dar un abrazo adquieren una dimensión superior en el espacio real. Aún así, en esos momentos en los que se lucha contra la distancia, en esas circunstancias en las que no es posible un intercambio cara a cara, el ciberespacio está ahí con una puerta abierta a los encuentros y desencuentros a través del ágora de Internet.